Crecí dentro del negocio del juego y me fui a Madrid a estudiar cómo se diseñan
los juegos. Tardé en ver que eran lo mismo.
Soy de Elche y soy la segunda generación de una empresa familiar del sector.
Empecé en 2016 recaudando máquinas y sigo en la parte que no se ve: la ruta,
el mantenimiento, las licencias. En paralelo me gradué en Diseño y Desarrollo
de Videojuegos.
Qué hace que alguien siga jugando, dónde está el equilibrio, cuándo un sistema
es honesto. Son preguntas de diseñador, y también las que te haces delante de
una máquina que lleva tres meses sin rendir.
Por el camino me acostumbré a resolver con software lo que se hacía a mano.
Hoy llevo la transformación digital del grupo y me formo en
comercio electrónico.